En Bolivia el 8 de agosto se celebró el Día de la
Solidaridad con las Víctimas de la Violencia Sexual. Sin embargo, la violencia
contra las mujeres solo va en aumento. En Santa Cruz, el departamento más
grande del país se realizaron 1606 denuncias por violencia sexual, de las cuales tan solo se dictaron 11 sentencias y en lo
que va del año, al menos se declararon 60 feminicidios en el país.
A pesar de la existencia de leyes vivimos en una crisis de
justicia y es todavía muy difícil presentar declaraciones sobre hechos de
maltratos hacia la mujer. El trato que reciben las mujeres agredidas por
parte de las autoridades de justicia, incluyendo a la policía, jueces y a veces
familia, es lamentable. Son muy pocas excepciones en la que se nos brinda una
ayuda moral y psicológica, durante esos difíciles y muy largos procesos.
Aquellas victimas de feminicidio, lastimosamente tampoco son
muy respetadas. Cabe destacar que en su mayoría
son victimizadas, por personas cercanas a ellas. Es decir, en su casa, en su trabajo y/o lugares que frecuentan. Algunos comentarios ignoran
o minimizan esa realidad, echando la
culpa de dichas agresiones a las mujeres…
Este tema debería preocupar no solo a las mujeres
bolivianas, pero al conjunto de la sociedad. ¿Qué sociedad estamos
construyendo? ¿Qué estamos promoviendo? ¿Qué hacemos para cambiar esa
tendencia? ¿Quién es el culpable? ¿A quién estamos apoyando? Somos siempre
nosotros quienes decidimos vivir o cambiar la sociedad en su conjunto, tratar
de no olvidar que aquellas personas que agredidas pueden parecerse mucho a
nosotras.
Debemos recordar que las agresiones, violencia contra la
mujer no solo viene de los hombres. A veces somos nosotras mismas con actitudes
o palabras violentas en casa o lugares cercanos…
Luchemos para crear consciencia y pensemos en
aquellas mujeres que fueron víctimas de la ignorancia, violencia y brutalidad
de otras personas.
Mujeres Sin Miedo



