Esa es la frase que circula en Europa desde algunas décadas
y que fue traducida a varios idiomas. ¿A
qué se refiere? ¿Acaso se trata del fin del denominado progreso energético? ¿O es
el clamor de algunos “pocos ambientalistas desentendidos” en temas como el
progreso energético? Nosotros, pensamos que es todo lo contrario, se trata de
abrir la puerta a nuevas alternativas de desarrollar nuevas energías, que tenga
como prioridad ser energías limpias y renovables. Eso abre nuevas alternativas
energéticas más apropiadas y adaptadas a distintos lugares, abriendo nuevas
fuentes de empleo que se estén basados en nuestro ingenio y buena observación
de la naturaleza.
Los países desarrollados y su población, desde algún tiempo atrás
van a apostando por nuevas formas de crear energía y se encaminaron a una
denominada transición energética. Alemania, Francia y Japón, son un claro
ejemplo de la voluntad de cambiar el viejo modo de producir energía. A pesar de
ser países suficientemente estables, para crear bóvedas para basura radioactiva
o pagar por exportar esa basura a zonas despobladas en países pobres. Ellos se
han dado cuenta que no se puede tener una protección 100% eficaz, contra los accidentes
nucleares.
Es casi imposible, incluso dentro
de países muy ricos y desarrollados, a
pesar de tener cierta vanguardia mantener las plantas nucleares que resultan
peligrosas cuando no cumplen con las normas adecuadas.Es importante destacar que desde mediados a finales de los
80's, Bolivia no cuenta con una normativa, ni códigos de construcción actualizados y menos
aún los niveles de control requeridos para un proyecto de tal envergadura. Nos
parece importante que el Gobierno piense en debatir tales propuestas con gente
especializada en el tema priorizando un estudio que tenga en cuenta el costo
del proyecto y beneficios.
Tomando en cuenta los distintos puntos que se exponen en la
siguiente nota, el único aporte que podríamos hacer es que incluso si Bolivia
fuese un país desarrollado capaz de gestionar, estocar con seguridad esa basura
radioactiva que no puede reciclarse y capaz de destinar agua suficiente para
los reactores nucleares (¡Tal vez podríamos dejar a la población sin agua!). El
vapor de agua resultante de enfriar dichos reactores incrementaría de forma significativa el efecto
invernadero…
Nos parece importante que propuestas como esa tengan bases científicas,
tecnológicas y económicas. Es de vital importancia que los políticos comiencen
a escuchar e intercambiar ideas con los científicos y gente especializada que
entienda sobre esas propuestas. La población
antes de alegrase debe de interese a la connotación de ese tipo de propuestas.
Votar es un derecho, informarse
es una obligación y ambas son una responsabilidad.










